Relatos segunda eliminatoria GC

2ª Eliminatoria – sábado 31 de octubre

1º RONDA – ELEMENTOS: BROCHE- PERFUME – DETALLE

EL ÚLTIMO GUERRERO

Maquina del tiempo- by coca cola.

La maquina del tiempo se habia inventado años antes, actualmente la comercializaba neo-cocacola, la super-mega corporativa. El aparato permitía viajar a momentos del tiempo y espacio. Bruno la recibió aquel año por reyes. Su padre se lo entregó oliendo al perfume nuevo que le habían regalado.

Primero quiso viajar al día que conoció a su novia, la veía alli tan guapa como siempre, con su broche con forma de corazón. Fue un día que le encanta visitar.

Luego viajo al futuro, quiso verse con sus hijos crecidos, y el con arrugas en el rostro.

Finalmente, quiso viajar al dia de su nacimiento, verlo al detalle. Entonces, notó las convulsiones dentro de la bolsa amniótica, los brazos metálicos del forceps le sacaron de aquel estado de paz. Ya fuera en brazos del medico, pudo ver a su madre…pero fue cuando vio que aquella mujer, no era la que conocia como madre, era otra persona…

Fin…

VENGANZA DE RUBIK

Desde que aplico la “ley de la relatividad” a todo en mi vida soy bastante más feliz, o al menos mi propia ley de la relatividad: todo es relativo.

Si no tengo dinero para comprar ese perfume que me gusta tanto, pero que es tan, tan caro, decido que pasaré por una tienda donde compraré algún perfume de equivalencia y compraré uno que, casi, tendrá el mismo olor, eso sí, me ahorraré mis buenos 60 euros.

Esta tarde perdió Las Palmas contra el Real Madrid, 3-1, pero he decidido, ley de la relatividad mediante, que hemos terminado ganando, porque fíjate en este detalle, Jesé es canarión, así que su gol se lo resto al Real Madrid y se lo sumo a Las Palmas, así que finalmente hemos quedado 2-2. Pero como en Radio Faycan han dicho que Las Palmas ha hecho menos faltas, pues ganamos por la deportividad. Es que cualquier cosa se puede comvertir en el broche de oro para que un día regulero termine siendo un gran día.

* Ganador: EL ÚLTIMO GUERRERO

 

2ª RONDA – ELEMENTOS: MONTAÑA – CIRUJANO – AMULETO

PAHOE HOE

Aquel cirujano era un poco chapucero. Le habían dado su título en rebajas, pero tenía tanta presencia, tanta labia que las futuras operadas se colaban por él y ni se planteaban su saber hacer. Cuando al cirujano Daniel – así se llamaba- le daban remordimientos por otro nuevo error, se refugiaba en la montaña sagrada. Su amuleto nunca le fallaba. No tenía tampoco sentido de la orientación, ¡pobre Daniel, la verdad! y muchas veces no encontraba el camino de vuelta a la civilización. Tras muchas operaciones de retocar tetas, narices y hasta pelotas, llegó una viejita a verle. Pensó que quería que la rejuveneciera, como todas. Le resultaba familiar, pero no le dio importancia.

Hijo, hijo mío. ¿No te das cuenta del mal que haces?

¿De qué me habla, señora?

Bueno, yo antes era tu jefe, cabrón, mira cómo me has dejado.

 

ARENA

Un cirujano sube una montaña, mi mano es su amuleto. El cirujano no sabe que no puede operar la montaña, a pesar de que el hombre lleva años y años destrozando el paisaje. Ha nacido para eso. Un cirujano sube una montaña y no la operará más que en mi historia. Por eso yo soy su amuleto. Solo este texto esconde la verdad imposible de un hombre que destruye y no puede salvar más que escribiendo cuentos imposibles.

*Ganadora: ARENA

 

3ª RONDA – ELEMENTOS: BATERÍA – ESTADO -DESASTRE

LA PROFESORA CHIFLADA

Aquello era un completo desastre. El batería parecía borracho. El público se aburría. Todos nos mirábamos sin saber bien qué hacer. El cámara levantó los hombros. La música, sin embargo, salía sola como si el batería estuviese en otro estado. Poco a poco la banda se fue relajando. El público de todas maneras ya estaba lo suficientemente borracho y para lo que nos pagaban. Pero afortunadamente nadie nos miraba. La música tiene ese poder de integrar todos los elementos. Lo importante es que estábamos allí, nos iban a ejecutar en breve y este había sido nuestro último deseo.

 

MONIGOTE GONZÁLEZ

El desastre se veía venir, suele pasar cuando vas descalzo por el puto medio del Malecón y está lloviendo a chorros, y tu sin carro. Es que esto no es fácil.

No es que suela ser, yo tengo varios zapatos, tres sin ir mas lejos, los uso de uno a uno para que me duren mas. Aunque tambien del estado de ánimo que tenga ese día, los azules pa cuando llueve. Los rojos cuando voy con jineteras, los amarillos cuando me vuelvo un poco mona…

Pero esto no es facil. Tambien me dije que ese dia no pretendia nada, una paseo tranqui, unos canutos, unos rones con los compis y pa casa. Y a veces la casa es fuera, es pa la mierda, es la calle. Y aquí ando, andando por en medio de la nada. Buscando gente con quien compartir, y nadie se me acerca. Y llevo unas cuantas fulas en el bolsillo.

Quizas en esa bateria de coches…

Nada, ni un habano para fumar ni una cubana pa templar…

Fin

* Ganadora: LA PROFESORA CHIFLADA

 

4ª RONDA – ELEMENTOS: ENREDO – MOTEL – MANÍA

 

UTÓPICO ATÍPICO

Groenlandia.

Contemplar el glaciar era como presenciar una tormenta sin nubes, una tempestad hecha de silencios. Era un espectáculo hermoso pero a mi solo me provocaba nostalgia, un enredo de sentimientos en mi interior.

Prométeme que cuando me mate, me había dicho. No si me mato, cuando me mate. Como si tuviera la certeza de que tarde o temprano aquello pasaría. Prométemelo, y yo se lo prometí. Era mi mejor amigo, con aquella estúpida mania de dormir siempre en un motel de carretera en medio de ninguna parte cada vez que decidiamos ir a escalar.

Y ahora no sabía despedirme. Mire la lata de coca cola donde guardaba sus cenizas. Aunque él había sido siempre de Pepsi, le quiso gastar esa última broma al destino.

Simplemente dejala sobre dos piedras y que el glaciar haga el resto. Una indicación sencilla que cumplí a rajatabla.

Tomé dos cantos redondos y situé la lata encima, en un precario equilibrio. Me di la vuelta y desandé camino mientras la tormenta, el glaciar, volvía a retumbar a mi espalda y mi amigo se esparcía por aquel paraje donde ya no se escuchaba nada.

 

PIMIENTA QUEMONA

Al llegar al motel no se podía ni imaginar lo que iba a ocurrir. Todo parecía como siempre, una infidelidad más de cualquier sábado. Ya lo había cogido por costumbre y la idiota de su mujer ni se había dado cuenta. Él era un hombre de manías, así que este sábado iba a ser uno más. Con Wendy, por su puesto, ese era su nombre artístico, iba a repetir, hombre, con esas tetas, quién no lo haría, sería gilipollas, si no, y ya tenía suficiente con que sus amigos se rieran de él por lo que se dejaba manejar. Pero hoy, no sería un día más. Lo de hoy, lo de esta tarde, sí que iba a ser un horrible enredo.

Terminaron y se tumbó sobre la cama. No iba a faltarle ese cigarrito con el que contaba siempre. Wendy lo miró y le dijo que se estaba enamorando y que incluso sentía celos de que cada fin de semana estuviese con una diferente.

Venga, hombre, lo que le faltaba a él ahora, ni siquiera su mujer era así de celosa, ni de coña iba a permitir que una puta se quedase pillado por él.

Pero la vida, que a él no le sonreía nunca y, si lo hacía, lo hacía de medio lado, aquel día le dio una oportunidad de respirar muy muy hondo.

Cuando volvió a mirarla se dio cuenta de que Wendy tenía la mirada muy perdida. Demasiado quizás. La pobre, su último suspiro lo fue a dar en aquel triste motel.

* Pimienta Quemona utilizó Manías y no Manía.

 

* Ganador: UTÓPICO ATÍPICO