2ª Eliminatoria Tfe

2ª Eliminatoria – sábado 21 de noviembre

1º RONDA – ELEMENTOS: SOMBRA – AFECTO – ORILLA

CARMENTO

Dicen que estoy loco porque intneté matarme. Siempre me faltóafecto es verdad. Un brote psicótico dice el señor de la bata verde, pensé que era de la limipieza pero resulta que es el médico.

Sombras se mueven a mi lado. Una señoara cotorrean y nos miran con desprecio, dicen que son enfermeras.

Y todo empezó ese día a la orilla del mar. Esa carcajada no parabá de sonar en mi cabeza. Se reía de mí, sí, de mis estúpidas esperanzas y mis absurdos sueños.

Y la intrenté callar, os lo aseguro. Pero en le fondo sabía que tenía razón. Decidme ustedes cuerdos ¿Qué otra cosa podía hacer? ¿Quién en su sano juicio no hubiera hecho lo mismo que yo?

Os juro a todos por lo más sagrado…que la próxima vez, no fallaré.

* (utilizó Sombra en plural)

 

MÁSCARA DE MAJOU

Paseaba lentamente por la orilla del mar, escuchando las breves olas y el sonido del viento. A lo lejos, una sombra inundaba el mar inmenso, algo que es difícil de describir, tenía una enorme cola, pero no se si era un pez, o si más bien, se trataba de algo humano. Lo único que sé es que al acercarme a esa figura tan extraña, se divagó en el océano. Pero al acercarme más y más a ella, me produjo algo de afecto, tenía la cola atrapada en una de esas redes que usan los pescadores. No debería estar ahí, no debería estar atrapada ella, con la sonrisa perdida. No deberíamos contaminar el mar, no, no para que criaturas tan hermosas como ellas queden atrapadas.

Por muchos peces que queramos pescar.

Dejemos un hermoso mundo para nuestros hijos, para nuestros nietos, para toda la humanidad.

* Ganadora: MÁSCARA DE MAJOU

 

2º RONDA – ELEMENTOS: HUMO – DUDA – SEXUAL

NICOLAS MILLMANN

Todo el mundo pensó que se trataba de una historia sexual, pero nada más alejado de la realidad dura, de la que golpeaba en aquel invierno al pueblo. En un camión que se perdió entre el humo de noviembre, debía llegar el nuevo alumbrado público del pueblo. A nadie le cabía duda de que sería el mayor acontencimiento del siglo. Toda la plana mayor del consistorio, los vecinos ataviados con los mejores trajes de domingos pasados y hasta los perros famélicos que caracterizaban la región. Todos esperaban al camión que nunca llegó. La historia que corrió entonces a través de la región hablaba de que el conductor había parado a recoger a una supuesta autoestopista que confundió con una prostituta de las de tantas, de las que trabajan en aquellas carreteras de penurias para llevarse algo a la boca que masticar. Lo que nadie explicó a los concurrentes que esperaron, emborrachándose, eso sí, hasta el anochecer a que llegara el camión, es que lo que verdaderamente ocurrió se lo llevó el camionero a la tumba. Aún así, el pueblo siguió con sus luces de antorcha y con las verbenas que tanto dieron que hablar durante generaciones. En definitiva, en aquellos lugares donde nunca ocurre nada, siempre hay alguien que cuenta historias. Esta es la historia del camión que nunca llegó, la historia que nadie adivinó, y la historia que todo el mundo pensó que tenía algo que ver con lo sexual. Siempre quedará la duda.

LOCO SAUDADE

Esa ciudad era un tornillo gigante, ardiente. Las farolas desprendían calor, alumbraban humo. La duda era un juguete sexual, y yo me extasiaba contemplándote. Me ponía nervioso, incluso. Pero “me la suda”. Sudábamos juntos. Y al final, nada quedó de nosotros, ni tú, ni yo, ni el hilo que nos mantenía juntos.

Éramos dos. Tú tan lunar, tan marciana. Yo tan maniático. Contemplándote entre el vaho de los abrazos de ayer.

¿Empañaste los labios? No sé. Si tan si quiera pudiese volver a verte, un instante…

Fui a la playa, jugué con las olas, con las sombras y otros recursos que usaban antiguos luchadores de la palabra.

Volví tras meses a mi habitación. ¿Aún no te he hablado de ella?

Las gaviotas, las ciudades alumbradas de madrugada que parecen aldeas árabes… Mi hilo cortado por la parca del tiempo…

Te amo, ciudad.

* Ganador: LOCO SAUDADE

 

3º RONDA – ELEMENTOS: LABIO – BAILE – COBARDE

EKADE

El combate declarado

¡Baja el labio, cobarde! Le increparon desde el público. Él hizo caso de sus seguidores y siguió adelante. Las risas lo estimulaban, le animan a seguir en pié, a no parar y desarrollar su danza como no lo hubiera hecho nadie.

No esperó al final del baile para quitarse la máscara. En esos momentos todo el mundo supo de su amor por Marta.

PENÉLOPE ALDAYA

Una hoja color albar. En su profundidad una pasarela de puro mármol. Conté diez ángeles cinco a cada lado, totalmnte opuestos. Pase delante de ellos, miradas fijas y frías me hicieron sentir cobarde. Me mordí el labio y continue por la senda. Al fondo finalizaban unos sauces, baile ante ellos. Quise bailar. Saqué la hoja totalmente en blanco, era le momento clave. Garabatos, luego borrones de tinat evolucionaron a palabras que solo el bosque conoce. Me hallaba en territorio de musas, o eso deduje ante tal aparición. Hoy he conjugado las mismas pal

* Ganador: EKADE

 

4º RONDA – ELEMENTOS: JARDÍN – CIERVO – CALOR

AKHESA

Me abrocho la chaqueta y escupo al suelo. Una, dos, tres veces. Me ayuda a sentirme limpio. El termómetro sube incesante, pero no tengo calor. Hace tiempo que perdí el ritmo de la temperatura. Son las ocho de la tarde. Sopla un viento lagunero que me hiela el páncreas y sólo siento vacío, un agujero inmenso y gélido. El psicólogo me ha sugerido que imagine estar en un jardín cuando me siento así. Lo intento. Miro el reloj. Se acerca la hora. Un jardín, flores, un árbol. Imposible. Solo me viene a la cabeza el sofá del salón de mi casa. Tengo siete años y estoy llorando porque en la pantalla ha muerto un estúpido ciervo. Hace cada vez más frío. Escupo al suelo. Eso es lo que soy. No persona, no. Un animalillo perdido, un ciervo, por ejemplo. Escupo y entro por la puerta.

LILIM

Deslizó los dedos suavemente sobre el calor de esa piel que no esperaba, pensando, una vez más que era una suerte inesperada poder disfrutar de ese aroma, de esa mirada de ciervo, de esos labios de jardín otoñal.

Su tiempo terminaba y lo sabía, era solo una noche, solo un disparo, solo un minuto en esa sombra.

Se buscaron con el ánimo de los que se saben muertos, los que se desplazan por el fin de los tiempos, con el desespero del alfa y el omega.

No se encontraron, la noche fue un desencuentro, una mirada a donde no había nadie, un vacío compartido.

Murieron mil veces y solo se encontaron una.

Y no salió bien.

 

* Ganadora: AKHESA