Semifinal y final Tfe

Semifinal y final – viernes 27 de noviembre

 

1º SEMIFINAL – ELEMENTOS: APUESTA – CONTRASEÑA – GRITO

AKHESA

Me despierto en la playa. El acantilado de Lanzarote se extiende como una panorámica infinita ante mis ojos. Suena el teléfono. Lo descubro lejos, a pocos metros de la toalla. Deslizo mis dedos por la pantalla. Me pide la contraseña. Respiro dos veces, muy hondo para acabar soltándolo con rabia sobre la arena. Me quito el sujetador, las bragas, me desnudo por completo. Corro hacia la orilla y grito sin descanso, hasta el borde de apurar el desgarro de garganta que ya me ocasiona esta gripe odiosa que dura más de la cuenta, como muchas otras cosas. Estoy sola. El trayecto de huida ha sido más corto de lo esperado. Una apuesta por la vida. Se me agolpan los recuerdos en la mente, abarrotados como esos locos estadounidenses del Black Friday. Y vienen como se van: el portazo, la zozobra del graciosero, la ronda de licor, de cerveza, de ron. Será mejor que me vista y me vaya al pueblo. Un café me vendrá bien, aunque ahora que lo pienso…que sea un barraquito, por favor.

 

MÁSCARA DE MAJOU

Se escucha un grito ahogado, un gemido del alma rota de sus padres, su pequeña y dulce niña está arropada con una cuerda, alrededor de su cuello.

Solo se escucha el silencio, y el chapoteo de la sangre en el suelo. Nadie sabe qué ha pasado, nadie sabe qué le llevó a aquello a la pequeña Sofía.

-Acoso escolar.- Dijo el policía.

La pequeña Sofía era acosada todos los días, le robaron la contraseña de su Facebook, subían fotos de ella, desnuda con ayuda del photoshop. Era una tragedia para ella.

En el instituto, hicieron una apuesta para ello, querían llevarla al límite. Querían apostar por quien era capaz de ridiculizarla más.

Y hubo un ganador. La cuerda que adornaba su cuello.

Di no al acoso escolar, di no al maltrato tanto psicológico como físico.

Di no a la violencia.

 

* Ganadora: AKHESA

 

2º SEMIFINAL – ELEMENTOS: MAR – CRÍTICO – VIBRANTE

 

GUACAMOLE PELEÓN

Todos tenemos un amor imposible, pero el mío es diferente. No es un amor de esos cualquiera sino vibrante, de los que te invaden de repente sin que te des cuenta.

Lo veía cada vez que pasaba por delante de aquella tienda. Tan perfecto, con esa mirada interesante e intensa como el mar. Nunca hablaba con él pero sabía que tenía un humor ácido, cítrico, de los que a mí me gustan.

Sabía que si me ponía una falda diferente él lo vería, siempre se fijaba en todo. No mostraba ningún tipo de interés hacia mí y quería hacerme sufrir, le gustaban los juegos.

Todos me dijeron que era una locura cuando intenté presentárselo a mis amigos. Decían que estaba loca, que nunca me querría, que ni siquiera podría quererme. Tenían envidia.

En el fondo querían verme sufrir para no sentirse mal con sus tristes vidas. Al final consiguieron encerrarme y aquí estoy, en el manicomio.

Lo que no se esperaban es que me trajera a mi amor conmigo. Total, quién me iba a impedir traerme a un maniquí a mi habitación. Quién es la loca ahora.

*Guacamole Peleón utilizó mal la palabra “Crítico” confundiéndola con “cítrico”

 

SALCERDA

Qué pesado el del bigote. Se sienta en el fondo del establecimiento como si con sus canas casi intranasales pudiera decirte que están así de blancas de tanto que han contemplado el mar. Juega al ajedrez solo, porque nadie parece querer jugar. El resto de la gente bebé té, café, mucho café, y algún que otro Paquito chocolatero. Lo miro porque yo también estoy sola. Bebo agua porque mis arterias están así, como coaguladas, como guisantes arrastrándose en una ropa vieja. Al final, lo miro por aburrimiento. Me acerco por aburrimiento. Me siento por aburrimiento y me divierto al observar su cara frente a mí. Desconcierto, veo una leve duda en su mirada y la mandíbula que le castañea por esa música de fondo. Vibrante, muchas cajas y bajo, cómo no, siempre bajo. Estornudo en su café, o quizás té. Le muevo el alfil, jaque mate. Me doy la vuelta y pienso que no está tan mal eso de jugar con tu papá, aunque se esconda al fondo, entre la gente.

* Salcerda no utilizó la palabra “Crítico”.

* Las dos luchadoras cometieron un error por lo que el jurado decidió que los errores se neutralizaban y decidieron valorar los relatos.

  • La Ganadora fue GUACAMOLE PELEÓN.

 

GRAN FINAL – ELEMENTOS: PRESIÓN – IDIOTA – INSOMNIO

AKHESA

Soy un idiota. No hace falta que lo diga yo, ya lo saben todos. Oigo unos susurros al otro lado de la habitación. No sé distinguir si se trata de un sueño o no. Son las cinco de la madrugada y vuelvo a estar despierto, por culpa de este insomnio inagotable. De nuevo, un sollozo ahogado. Nunca me ha gustado quedarme en casa de la abuela. Aquí, las maderas chirrían y el pasado se cuela por entre las sábanas. De pronto, una voz conocida, un carraspeo. Hay un pequeño halo de luz que entra por una grieta poco perceptible de la pared. Me acerco sigiloso, intentando cerrarle las fauces al miedo. Hago presión con el meñique y, sin quererlo, aparezco de nuevo sentado sobre la cama. El susto me ha teletransportado hacia atrás. Los cuerpos desnudos, el sudor mezclado de dos rostros imposibles. Me escondo bajo la almohada y cierro los ojos, buscando un descanso imposible como la visión que acabo de tener.

GUACAMOLE PELEÓN

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Y allí estaba mi prima, vestida de novia, horrorosa. Debería estar prohibido no poder decirle a las novias feas que lo son, feas.

Desde pequeñas siempre se había quedado con todo. El coche de la Barbie, el mejor lacito para el pelo, los rotuladores fantásticos a los que no les hacía falta presión para que pintaran… para ella yo era la prima idiota con ropa de segunda mano.

Su boda también estaba siendo perfecta. Decorada como la de una princesa, llena de flores, y una tarta que llegaba hasta el techo.

No es que le tenga envidia, simplemente es que yo me merezco eso y ella no. ¿acaso las segundonas no tenemos derecho a llevarnos a un tío bueno al altar?

Solo quería que se muriese en mitad del pasillo, que se tropezara con su propia nariz. Tantas noches me pasé con insomnio deseando quitarle todo lo que tenía.

Pero en fin… la verdad que es una lástima que nadie le dijera que su futuro marido no prefiere el encaje de su vestido, sino el de mi tanga de anoche.

 

* Ganadora: GUACAMOLE PELEÓN.